Una cita de DFW

“La labor parricida de los fundadores posmodernos fue magnífica, pero el parricidio produce huérfanos, y no hay jolgorio suficiente que pueda compensar el hecho de que los escritores de mi edad hemos sido huérfanos literarios a lo largo de nuestros años de aprendizaje. En cierto modo sentimos el deseo de que algunos padres vuelvan. Y por supuesto nos inquieta el hecho de que deseemos que vuelvan. Quiero decir, ¿qué nos pasa? ¿Somos una panda de nenazas? ¿De verdad necesitamos autoridad y límites? Y, claro, la sensación más inquietante de todas es que gradualmente comenzamos a darnos cuenta de que, a decir verdad, esos padres no van a volver nunca. Lo que implica que nosotros vamos a tener que ser los padres”.

Entrevista de Larry McCaffery a David Foster Wallace para Review of Contemporary Fiction. Verano de 1993

La página 87 de #Paisajeno

Como mata el viento norte || “Como mata el viento norte | cuando agosto está en el día, | y el espacio nuestros cuerpos ilumina. | Un mendigo muestra joyas | a los ciegos de la esquina, | y un cachorro del señor nos alucina | háblame solo | de nubes y sal | no quiero saber nada | con la miseria del mundo hoy. | Hoy es un buen día | hay algo en paz, | la tierra es nuestra hermana | Marte no cede, | al poder del sol | Venus nos enamora, | la Luna sabe de su atracción. | Mientras nosotros | morimos aquí, | con los ojos cerrados | no vemos más que nuestra nariz. | Como mata el viento norte | cuando agosto está en el día | y el espacio nuestros cuerpos ilumina. | Señor noche, sé mi cuna, | señor noche, sé mi día, | mi pequeña almita baila | de alegría, de alegría”. Charly García [la máquina de hacer pájaros]

——————————————————————————–

1977. río de la plata

haroldo conti. francisco urondo. enrique raab.
Marte no cede. rodolfo walsh.
                                                             como mata el viento norte
desaparece.

sinsalabín. raymundo gleyzer. carlos mugica.
pirí lugones. enrique walker. ¡brum!

                                                             no hay rimas. el viento norte.

abracadabra.

——————————————————————————–

[point of view] ¿De qué les vas a hablar? ¿Qué van a conseguirte en la mochila? ¿Apelarás por las quejas que tienes en la moleskine que te trajo fulanita de buenos aires? ¡Vamos! No te me distraigas con las minúsculas ni teorizando a propósito de mi lugar de enunciación, del tonito… [flash-back] ¿Cómo es que se llama este tono… ése de la marca en la segunda del singular? Esto puede llegar a otras manos, [zoom out] incluso a gente que no escribe, gente que no se ha quejado tanto como tú, gente que no quiere épater le bourgeois, ni sabe quién fue tristan tzara ni va a ponerse en medio del exceso. Ellos son del exceso. Gente que sobra. Gente exceso.

«EL ATENTADO» Un homenaje a Bonnie and Clyde

***************************

«EL ATENTADO»
Un homenaje a Bonnie and Clyde

02052013
[EN EL MARCO DE @LEERcaracas]
LIBRERÍA LUGAR COMÚN
BATITA GONZÁLEZ
WILLY McKEY
ARLETTE TORRES
& LUIS YSLAS

***************************

<< [“bonnie and clyde” de serge gainsbourg]

1. BONNIE&CLYDE por Serge Gainsborug y Brigitte Bardot

HOMBRE: ¿Han leído la historia de Jesse James? ¿Cómo vivió? ¿Cómo murió? Pero eso seguro que no ha sido suficiente, ¿eh?

MUJER: ¿Quieres más? Entonces, bien: escucha este homenaje a Bonnie y Clyde. Ahí vamos, ¿de acuerdo? Clyde tiene una novia. Ella es bella y su nombre es:

BONNIE: Bonnie…

HOMBRE: Los dos forman “La Pandilla Barrow”. Sus nombres:

BONNIE: Bonnie Parker…

CLYDE: …y Clyde Barrow.

MUJER: Bonnie y Clyde.

BONNIE: Cuando conocí a Clyde, hace ya tiempo, él era un tipo leal, honesto y correcto. Creía que la sociedad era la que me había echado a perder definitivamente.

HOMBRE: Bonnie y Clyde.

CLYDE: ¿Qué cosas no se han escrito sobre ella y sobre mí? Se dice que matábamos a sangre fría. No es algo gracioso, pero a veces no tenemos más opción que hacerlos “callar” si comienzan a gritar.

MUJER: Bonnie y Clyde.

MUJER: Cada vez que un policía cae es asesinado, cada vez que un garage o un banco son robados, para la policía no hay ningún misterio. Lo firman:

CLYDE: Bonnie Parker…

BONNIE: …y Clyde Barrow.

HOMBRE: Bonnie y Clyde.

CLYDE: Ahora bien, cada vez que hemos tratado de sentar cabeza, instalarnos tranquilamente en algún lugar, a los tres días está allí el…

BONNIE: “tac tac tac”

CLYDE: …de las metralletas volviendo al ataque.

MUJER: Bonnie y Clyde.

BONNIE: En algún momento, tarde o temprano, caeremos juntos.

CLYDE: A mí no me importa. Es por Bonnie por quien temo. ¿Qué importa si me quiebran?

BONNIE: Yo, Bonnie, sólo temo por Clyde Barrow.

HOMBRE: Bonnie y Clyde

MUJER: De todos modos ellos no tenían salida: la única solución era morir.

HOMBRE: Pero más de uno les siguió hasta el infierno cuando murieron.

CLYDE: Ella era Bonnie Parker…

BONNIE: …y él Clyde Barrow.

[“melody”]>>

<<[“melody”]

2. BONNIE&CLYDE como elefantes blancos [HEMINGWAY 001]

MUJER: Del otro lado de este valle las colinas eran largas y blancas. De este lado no había sombra ni árboles y la estación se alzaba al rayo del sol, entre dos líneas de rieles. Junto a la pared de la estación caía la sombra tibia del edificio y una cortina de cuentas de bambú colgaba en el vano de la puerta del bar, para que no entraran las moscas. Clyde Barrow y Bonnie Parker tomaron asiento en una mesa a la sombra, fuera del edificio. Hacía mucho calor y el expreso llegaría en cuarenta minutos. Se detenía dos minutos en este entronque y luego seguía hacia su destino.

BONNIE: ¿Qué tomamos?

CLYDE: Hace calor —le dije.

BONNIE: Tomemos cerveza.

CLYDE: Dos cervezas —dije hacia las cortinas.

MUJER: ¿Grandes?

CLYDE: Sí. Dos grandes.

BONNIE: [A LOS PRESENTES] La mujer nos trajo dos tercios y los puso en la mesa. Miró a Clyde. Me miró a mí. Yo veía las colinas. Eran blancas. “Parecen elefantes blancos”, le dije.

CLYDE: Nunca he visto uno.

BONNIE: No, claro que no.

CLYDE: Nada de claro. Podría haberlo visto. [A LOS PRESENTES] Pero ella miraba las cortinas.

BONNIE: Tiene algo pintado. ¿Qué dice?

CLYDE: Anís del Toro. Es una bebida.

BONNIE: ¿Podríamos probarla?

CLYDE: Oiga —llamé a través de la cortina y la mujer salió del bar.

MUJER: Son cuatro reales.

CLYDE: Queremos dos de Anís del Toro.

MUJER: ¿Con agua?

CLYDE: ¿Lo quieres con agua?

BONNIE: No sé. ¿Sabe bien con agua?

CLYDE: No sabe mal.

MUJER: ¿Los quieren con agua?

CLYDE: Sí, con agua.

BONNIE: Sabe a atroverán —les dije y dejé el vaso.

CLYDE: Así pasa con todo.

BONNIE: Sí. Todo sabe a atroverán. Especialmente las cosas que uno ha esperado tanto tiempo, como el ajenjo.

CLYDE: Oh, Bonnie, ya basta.

BONNIE: Tú empezaste. Yo me divertía. Pasaba un buen rato.

CLYDE: Bien, tratemos de pasar un buen rato.

BONNIE: Ok. Yo trataba. Dije que las montañas parecían elefantes blancos. ¿No fue ocurrente?

CLYDE: Fue ocurrente, Bonnie.

BONNIE: Quise probar. Es todo lo que hacemos, ¿no? Mirar cosas y probar bebidas?

CLYDE: Supongo [A LOS PRESENTES]—le dije. Y Bonnie contempló las colinas.

[“ah, melody!”]>>

3. CRIMEN PASIONAL EN CUYAGUA 001

HOMBRE: El comisario Luis Ollarves, director del CICPC-Aragua, ofreció detalles sobre el homicidio de una joven de 21 años ocurrido el pasado 29 de marzo y precisó que las investigaciones determinaron que no fue un crimen pasional.

MUJER: El comisario detalló que la joven, al parecer tenía unas viejas rencillas con un interno del penal de Tocorón, a quien visitaba todos los miércoles. Esto pudo desencadenar una posible venganza, móvil que ahora cobra mayor fuerza. Según las autoridades, la víctima “pertenecía a una agencia de damas de compañía, donde se hacía llamar Estrellita, según se publica en la página web de la empresa”. La joven también había discutido con una amiga.

HOMBRE: El comisario reveló el nombre del presunto autor del homicidio de 20 años de edad, quien está siendo buscado por las autoridades. Se han coordinado acciones para impedir que salga del país. En el lugar del crimen efectuó al menos 16 disparos, de los cuales propinó entre cuatro y seis impactos de bala a la infortunada.

MUJER: Agregó que se trata de un comerciante y piloto de motos de alta cilindrada y acusado de roba quintas. Su cómplice, apodado “el Loco Loco”, ayudó al victimario a salir de Cuyagua. También está identificado y solicitado. Determinaron que no huyeron en una camioneta, como se anunció el día del hecho, sino en una moto. Ollarves aclaró que la hoy occisa no estudiaba 1er semestre de Derecho en la UBA. Ni siquiera había culminado el 4to año de bachillerato.

[“en, melody!”]>>

4. BONNIE&CLYDE oscuros

BONNIE: [MIENTRAS UNA MUJER LA MAQUILLA] Clyde, Clyde, Clyde… te diré algo: no quiero que haya resentimientos entre nosotros, Clyde. Cuando tú y… ehmmm…

CLYDE: ¡Bonnie!

BONNIE: …y Bonnie fuimos atrapados, yo estaba encerrada. Yo no coloqué esas bombas.

CLYDE: Tu gente, tu plan…

BONNIE: ¿En serio parezco una mujer que planea? ¿Sabes lo que soy? Soy un perro siguiendo autos: no sabría qué hacer si los alcanzo. No. Yo solo hago cosas. La mafia tiene planes. Los policías tienen planes. Gordon tiene planes. ¿Entiendes? Son conspiradores. Siempre tratan de controlar sus tristes mundos. Yo no conspiro. Intento mostrarle a los conspiradores lo patéticos que realmente son sus intentos de controlar. Así que cuando yo digo que lo tuyo y lo de tu novia no fue personal, sabrás que te digo la verdad. Los conspiradores te pusieron donde estás. Tú eras de esos. Tenías planes. Y mira cómo te dejaron. Yo sólo hice lo que sé hacer mejor: tomé tu lindo plan y luego le di un giro al revés. Mira lo que le hice a esta ciudad con unos barriles de gasolina y un par de balas. ¿Te digo de qué me di cuenta? De que nadie se entera de nada cuando todo va de acuerdo al plan. Incluso cuando el plan es espeluznante. Si mañana le digo a la prensa que un pandillero será asesinado o que un convoy de soldados va a explotar no van a alterarse, porque todo es parte de un plan. Pero cuando digo que un insignificante alcalde morirá, todo el mundo pierde la cabeza. Introduce algo de anarquía. Altera el orden establecido. Y el mundo se volverá un caos. Soy un agente del caos. ¿Te digo algo sobre el caos. Es miedo.

CLYDE: Cara, vives. Sello, mueres…

[“en, melody!”]>>

5. CRIMEN PASIONAL EN CUYAGUA 002

HOMBRE: La madre de la joven asesinada afirma temer por su vida y la de sus dos hijos. Recibió amenazas de un sujeto cuando se bajó de un auto para ingresar a un local.

MUJER: Desesperada, la mujer ingresó rápidamente al fotoestudio para imprimir el retrato del presunto homicida de su hija para entregárselo a los investigadores de la policía científica.

HOMBRE: “Ese hombre sabe donde vivo y conoce a mis hijos. No hemos podido ir a casa. Le dimos fotos con nombre y todo a los que llevan el caso y aún no lo han capturado.

MUJER: “Será que están esperando que nos maten a nosotros”, puntualizó la mujer.

[“melody”]>>

6. BONNIE&CLYDE como elefantes blancos [HEMINGWAY 002]

BONNIE: Son preciosas colinas [A LOS PRESENTES] —le dije. Pero en realidad no me parecían elefantes blancos. Sólo me refería al color de su piel entre los árboles.

CLYDE: ¿Tomamos otro trago?

BONNIE: De acuerdo.

CLYDE: [A LOS PRESENTES] El viento cálido empujaba contra la mesa la cortina de cuentas. La cerveza estaba buena y fresca.

BONNIE: Es preciosa.

CLYDE: Es una operación muy sencilla, Bonnie. En realidad ni siquiera es una operación.

BONNIE: [A LOS PRESENTES] Yo sólo miraba el piso donde descansaban las patas de la mesa.

CLYDE: Yo sé que no te va a afectar, Bonnie. No es nada. Es sólo para que entre el aire.

BONNIE: [A LOS PRESENTES] Yo seguía sin decir nada.

CLYDE: Yo iré contigo y estaré contigo todo el tiempo. Sólo dejan que entre el aire y luego todo es perfectamente natural.

BONNIE: ¿Y qué haremos después?

CLYDE: Estaremos bien después. Igual que como estábamos.

BONNIE: ¿Qué te hace pensarlo?

CLYDE: Eso es lo único que nos molesta. Es lo único que nos hace infelices.

BONNIE: [A LOS PRESENTES] Miré la cortina, extendí mi mano para tocarla y le dije: ¿Y piensas que estaremos bien y seremos felices?

CLYDE: Lo sé. No debes tener miedo. Conozco mucha gente que lo ha hecho.

BONNIE: Yo también. Y después todos fueron tan felices.

CLYDE: Bueno, si no quieres no estás obligada. Pero sé que es perfectamente sencillo.

BONNIE: ¿Y tú de veras quieres?

CLYDE: Pienso que es lo mejor. Pero no quiero que lo hagas si en realidad no quieres.

BONNIE: Y si lo hago, ¿serás feliz y las cosas serán como eran y me querrás?

CLYDE: Te quiero. Tú sabes que te quiero.

BONNIE: Sí, pero si lo hago, ¿volverá a parecerte bonito que yo diga que las cosas son como elefantes blancos?

CLYDE: Me encantará. Me encanta, pero en estos momentos no puedo disfrutarlo. Ya sabes cómo me pongo cuando me preocupo.

BONNIE: Si lo hago, ¿nunca volverás a preocuparte?

CLYDE: No me preocupará que lo hagas, porque es perfectamente sencillo.

BONNIE: Entonces lo haré. Porque yo no me importo.

 [“l`hotel particulier”]>>

7. CRIMEN PASIONAL EN CUYAGUA 003

HOMBRE: De acuerdo con el testimonio de la madre de Bonnie, Juliana Parker, el joven que asesinó a su hija es un hombre de familia adinerada, razón por la cual ella presume que aún las autoridades no lo han capturado.

MUJER: Se trata del ciudadano Clyde Barrow, corredor de motociletas, quien ha participado en competencias como las del circuito de Daytona en Estados Unidos, confirmó el comisario Ollarves. Sobre el joven pesa una orden de aprehensión emitida por el Tribunal 6º de Control y está siendo buscado en los estados Aragua y Carabobo.

HOMBRE: Días después de cometido el crimen.

<< [“l`hotel particulier”]

8. BONNIE&CLYDE: dos monstruos juntos

CLYDE: No te acerques porque de verdad te golpearía. Te lo advierto. ¿Quieres probarme? ¿Ver hasta dónde puedes ser capaz de hacerme llegar?-

BONNIE: Necesito experimentar para ser…

CLYDE: Necesitas hacerme daño, Bonnie, para sentir que me quieres. Ha sido así siempre. Eres incapaz de entender que amar puede ser mucho más sencillo.

BONNIE: No quiero aburrirme. No quiero aburrirte a ti tampoco.

CLYDE: ¿Y es lo más divertido del mundo que vivamos sin saber en qué momento y por qué razón tú vas a desaparecer hoy con una modelo, mañana con otro cocinero, un día de estos con mi propio hermano y sus novios que no paran de hablar y mover las manos?

BONNIE: No soy una puta.

CLYDE: No, eres un monstruo.

BONNIE: Dos monstruos juntos.

CLYDE: Porque aquí comienza el derrumbe, hasta aquí nos alcanza el colapso. Es todo lo contrario a lo que piensas, Bonnie. Si el mundo se jode, nosotros seremos lo primero en estropearse.

BONNIE: ¿Por qué?

CLYDE: Porque no hemos conocido otra cosa que tener suerte. Por eso, por lo que tú llamas privilegio, estar siempre en el sitio correcto, la gente adecuada, el momento justo. Esa mierda se acabó. Anoche lo vimos, antes de que te fueras a drogarte y a follar con una desconocida.

BONNIE: No fue en ese orden.

CLYDE: Un día entenderás porqué lo hice, es lo único que puedo explicar.

[“l`hotel particulier”]>>

9. CRIMEN PASIONAL EN CUYAGUA 004

HOMBRE: En días anteriores, la novia de Clyde amenazó de muerte a Bonnie porque siempre la buscaba. La madre de la víctima señaló que tiene diez años trabajando con el proceso revolucionario a través de los consejos comunales. “Como revolucionaria pido justicia para la muerte de mi hija. Nadie sabe la destrucción que me hicieron. Y así como yo estarán muchas madres”, acotó.

MUJER: Es preciso recordar que el asesinato sucedió cuando la joven bailaba tambores y el homicida la invitó a bailar. Al parecer, Bonnie lo despreció dejándolo solo, acción que le causó gran molestia al victimario quien le efectuó siete impactos de bala a la joven por la espalda e hirió a otras cinco personas que se encontraban en el lugar.

[“valse de melody”]>>

10. BONNIE&CLYDE en Villa Diamante

CLYDE: Nunca me han hecho una pregunta como ésta. Y, además, tú todavía no has respondido a la mía.

BONNIE: ¿La de por qué estoy tan callada?

CLYDE: No, te equivocas. Te pregunté si eras siempre igual de callada. No es lo mismo estar que ser. Entender esa diferencia es lo que hace a una persona sentir placer por escribir y, a otras, sólo escuchar, y si quieren, responder.

BONNIE: [A LOS PRESENTES] Sopesé mi respuesta y no pude ocultar la felicidad en mi rostro por compartir un reto con Clyde Barrow. En ese momento todo lo que estaba pasando me gustaba. Creí que podía decirle que allí, entre mangos, tomates y plátanos, yo era y estaba. O él estaba y yo era. Que los dos…”

[“en, melody!”]>>

11. CRIMEN PASIONAL EN CUYAGUA 004

MUJER: Declaraciones del padre del presunto asesino.

HOMBRE: “Yo tengo dos hijos. A quien buscan las autoridades es a Ronald y no a Ronny, el joven de las fotografías. Aclaren eso: le están dañando su carrera como piloto”.

MUJER: Agregó que las fotos verdaderas las entregó él mismo al CICPC después de presentar su declaración. El muchacho involucrado declaró:

HOMBRE: “Yo no fui quien hizo eso, fue mi hermano. Yo no estaba en esa playa ese día. Yo estaba en Tucacas y ya estoy donde vivo, en Estados Unidos. Ni mi papá ni mi familia tienen culpa de que Ronald sea así. Él no vive con nosotros desde hace ocho meses y lastimosamente por sus amistades está muy cambiado”.

[“bonnie and clyde” de jay z y beyonce]>>

12. BONNIE&CLYDE como elefantes blancos [HEMINGWAY 003]

CLYDE: ¿Qué quieres decir?

BONNIE: Yo no me importo.

CLYDE: Bueno, pues a mí sí me importas.

BONNIE: Ah, sí. Pero yo no me importo. Y lo haré y luego todo será magnífico.

CLYDE: No quiero que lo hagas si te sientes así. —Bonnie se puso de pie y caminó hasta el extremo de la estación.

BONNIE: Y podríamos tener todo esto. Podríamos tenerlo todo y cada día lo hacemos más imposible.

CLYDE: ¿Qué dijiste?

BONNIE: Dije que podríamos tenerlo todo.

CLYDE: Podemos tenerlo todo.

BONNIE: No, no podemos.

CLYDE: Podemos tener todo el mundo.

BONNIE: No, no podemos.

CLYDE: Podemos ir adondequiera.

BONNIE: No, no podemos. Ya no es nuestro.

CLYDE: Es nuestro.

BONNIE: No, ya no. Y una vez que te lo quitan, nunca lo recobras.

CLYDE: Pero no nos los han quitado.

BONNIE: Ya veremos tarde o temprano.

CLYDE: Vuelve a la sombra. No debes sentirte así.

BONNIE: No me siento de ningún modo. Nada más sé cosas.

CLYDE: No quiero que hagas nada que no quieras hacer…

BONNIE: Ni que no sea por mi bien. Ya sé. ¿Tomamos otra cerveza?

CLYDE: Bueno. Pero tienes que darte cuenta…

BONNIE: Me doy cuenta.  ¿No podríamos callarnos un poco?

[“bonnie and clyde” de serge gainsbourg]>>

***FIN***


 APROPIACIONES DE TEXTOS HECHAS DESDE:

  • “Bonnie et Clyde”, una canción de Serge Gainsborug con Brigitte Bardot
  • “Colinas como elefantes blancos”, de Ernest Hemingway
  • El Caballero de la Noche, una película de Christopher Nolan
  • Llamadas telefónicas, de Roberto Bolaño
  • Villa Diamante, De Boris Izaguirre
  • Cobertura de medios regionales a propósito del asesinato de Illanatyz Alexandra Gutiérrez Oropeza en Cuyagua, Aragua [Venezuela] el 29 de marzo de 2013. Para la fecha de la lectura de este ensamblaje en el 5to. Festival de la Lectura de Chacao [02/05/2013] el presunto asesino no ha sido atrapado.

 

Un poema de W.H. Auden

Paren los relojes… 

Paren los relojes, descuelguen el teléfono,
dénle al perro un buen hueso para que no ladre;
acallen los pianos, suene sordo el tambor,
levanten el cajón y el cortejo, que avance.

Que los aeroplanos den vueltas gimiendo
y garabateen en el cielo: “Él ha muerto”;
a cada paloma pública cuélguenle un crespón,
y la policía, que dirija el tráfico
usando guantes negros de algodón.

Él era mi Sur, mi Norte, mi Este y mi Oeste era,
mi semana laboral y mi descanso del domingo,
mi charla, mi canto, mi alta noche y mi mediodía.
Pensé que el amor por siempre duraría:
estaba en un error.

Ya no hacen falta estrellas, sáquenlas a todas;
desmantelen el sol y la luna sea guardada;
desagoten el mar y acaben con el bosque;
nada de todo eso sirve ya para nada.

**

Traducción de Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich

Reed // POEMA A MR. FANTASTIC

“Tú eres mi Dios y protector,¿por qué me rechazas?,
¿por qué voy andando sombrío,
hostigado por mi enemigo?” Salmo 42

REED

Nuestra fe estaba puesta en salvarnos detrás de la máscara,
en la letra pequeña del Acta de Registro, en la inútil tarea de perdurar.
Hoy nadie puede recordar tu voz en medio de tanta oscuridad:
nos perdiste. Nos perdiste queriendo abarcarlo todo.

Sedimentos de una miseria conseguida más allá de la atmósfera
y que siguen golpeándote más allá de lo humano, más allá de tus brazos.
Cada diploma abandonado en las mudanzas parece un rayo menos,
pero las órbitas atronadoras de tus excesos no son ruinas, sino culpas.

Por eso el último grito de Susan Storm no endureció tu piel.
Ni la sed de pasado que secó los ojos de Valeria von Doom.
Ni el quiebre futuro de los huesos de Franklin, tu pequeño Franklin.
En las ruinas del edificio Baxter resuena, invisible y fantástica, la rabia.

Es él quien nos devolverá para detener la masacre.
Sólo el futuro puede salvarnos de nosotros mismos.
No hay palabra que nombre a quien pierde un hijo, Richards:
ese dolor es una Zona Negativa más extensa, más inefable que tú.

2243872-fantasticfour_604_thegroup_025

Twittear

PAISAJENO [2008-2011]

Vea 13 segundos de PAISAJENO: el primer ejemplar

El proyecto PAISAJENO, siendo premeditadamente breves, es un intento de poner en tensión las estructuras de la página [por eso el formato digital deviene inapropiado] y las dinámicas lectoras, a la vez que intenta entrar en un delirio cuyo origen no es el antilogos poético sino, paradójicamente, los corsés de la métrica de la tradición occidental pero invisibilizada. Incluso el rigor de las categorías gramaticales tiene una marca poderosa en la construcción de las imágenes de buena parte del poemario, pero con la idea clara de que esta estructura interna no pueda verse en una primera lectura. Además, en el avance de la lectura se va proveyendo al lector de referentes aislados en suplementos audiovisuales (hechos artesanalmente y con las rudezas propias de un extraño a las herramientas de composición, que los acercan más a un tono de collages de retazos encontrados en la Web 2.0) que funcionan como líneas de fuga y ponen en evidencia los contagios de otras poéticas, ahora más literales y manifiestas que en Vocado de orfandad. La totalidad de PAISAJENO se divide en tres cuadernillos: “mal de abismo”, “interjecciones” y “no hay otro río”. Como ejemplo de las formulaciones, uno de los textos concebidos como parte de las prosas largas que se articulan bajo una intención biográfica, perteneciente al segundo cuadernillo.

 

 I  N  T  E  R  J  E  C  C  I  O  N  E  S

Sinsentir. Ladramos atentos al ritmo, no a la imposible traducción del worf! Hemos decidido devenir perrada antes que jauría… sin significado, acéfala, errante: manada sin sentido. Cartografiamos en el avance la frágil factura del silencio: está ahí para ser roto, para clavarle los caninos y desgarrar. Mientras los perros viejos contemplan embobados el paisaje, nos volvemos caníbales con un grito cuyo eco trasciende esta orilla, hasta un margen que está past the Isle of Dogs. [21]

Amnésicos. No somos una generación. Somos un derrame. Excesos. Durante quince años nos amamantaron con petróleo. Somos la contaminación entera de una selva. Agua sucia. Balanceo inorgánico. La pequeña gradación del azul de las chemises en cada recreo derivó en nuestros dientes: somos los hijos del hombre cordial. Álgebra de Baldor. Bocas miamorciteras que esperan poder colocar timbres fiscales incompletos. Movimiento rectilíneo uniforme. Método de Ruffini: la epifanía de la división sencilla.

Al liceo se va con el ruedo recogido, el emblema cosido y la mensualidad al día. Al liceo se entra afeitado y el vello no enorgullese. Medias blancas que nadie va a ver. Desmaquilladas y desodorados. Al liceo se entra cinco minutos antes del timbre, a formarse en filas por secciones, porque se canta el himno y no se come chicle. Al liceo se entra, del liceo no se sale. Nunca. El timbre miente. Nadie sale del liceo.

Afuera del portón todo marea. Es ilícito evadir el mundo usando el delirio. Nos enseñan que el sodio explota en contacto con el agua. Existen gotas capaces de hacer que cada uno de los colores se transformen en su contrario. Asustan. Papeles que se riegan para distraer los sonidos y encontrar en la garganta algún animal que nos prexiste. Expanden el oído. Laten. Solazan. Dilatan las pupilas. Liquida… sacude… dilata.

Seis años después, King Kong estuvo aquí. ¿Acaso nos trepábamos por las letras, como insensatos? En la sobriedad recuperada, desanudar la aventura de los ojos. Antes ascendían como las plegarias silbadas por ellos. Aviones libélula. Palabras gruñidas por las turbinas de quienes estuvieron afuera de esta ácida borrachera. Pero ya nada me quema la lengua. Durante veintiún años he soportado el sabor a metal en la boca. Tengo un motor clavado en mitad de mis muelas de juicio. No ha parado de torturar esa carnita blanda de lo rosado que no se llama encía. Las palabras habían escapado, temerosas de mi balbuceo. Hormigas. Ahora treparán, como las palabras pretendidas por mí. Lentas, sinuosas, dúctiles. He decidido sucumbir a ellas.

Hey, no me mires desde el puente. Hey, King Kong estuvo aquí. Desnudó mi alma entera con un dedo. Ánima: la razón es una rubia tonta que se cubre las tetas y actúa que actúa que es una actriz de cine. Soy una rubia tonta que se cubre las tetas y que descubre en la mirada de un mono inenarrable a la bestia que la habita. La razón apunta con los pezones. Pienso: soy una rubia que se cubre las tetas con piel de gorila, después de cazarlo mostrándoselas. Soy Jessica Lange. Soy Fray Wray. No, mi alma es el grito de Fray Wray cubriendo mis tetas de Jessica Lange como si fueran los pálidos montones de Ann Darrow. La razón no es otra cosa que dos tetas en stop-motion. El alma, en cambio, es un gigante capaz de suicidarse desde el paisaje más alto. ¿Paisaje? No: país ajeno, nostagia de jungla, ciudad pequeña.

En Isla Calavera, una píldora es capaz de convertir el mundo en las tetas de Ann Darrow. Ritalín. Metilfenidato. Torre de control. Desde los quince años, durante seis años, a los veintiún años. Busco debajo de los ojos la concentración. Sólo hay sonidos huecos. No huyas. Ya tendrás tiempo de escribir. Ven. Lee como todos. Escribe como todos. Distánciate como todos. Mira el paisaje. Torre de control. Metilfenidato. Cerraremos todos los canales. Cambio. Los quince años son, también, un quebranto.

[Alguna vez fui un bully bueno. Donkey Kong. Me esforzaba por desconcentrar a los adultos. Pelotica de goma. Mis víctimas eran los otros bullies. A veces no necesitaba partirles la boca ni amenazarlos con alguna cabilla abandonada. Activaba el dispositivo de la risa. Salgo y veo. Gulliver, Godzilla… cualquiera me temía. King Kong estuvo aquí. El edificio entero cooperando con la burla desbarataba a esos gigantes. Un, dos, tres por mí. Yo simplemente animaba a mi cabilla, le ponía alma. Por eso King Kong tenía a una rubia tapándose las tetas, mientras a Gulliver lo amordazaban y Godzilla rompía los mismos edificios. Entre bullies es una estupidez invocar la razón. Ritalín, Metilfenidato: King Kong estuvo aquí. La autoridad del récipe emitido y sellado. ¿Y si los maldigo aquí dentro del poema? Puedo concentrarme, tomar un par sólo para recordar cada una de las posologías y escupirlas, vomitar el juicio del facultativo. Acá desaparecen las licencias hipocráticas. King Kong estuvo aquí. Tengamos la decencia de convertir el paisaje en una ruina. ¿Paisaje? No: Empire State, Tokio, Liliput. Todas cayéndose en pedazos. País propio, país ajeno. Si quiere huir del sismo, apréndase el himno panamericano. Un canto de amistad, de buena vecindad: concéntrese]

Pero llega la edad de las interjecciones. Episodios que sólo pueden devolverse con un grito. La muerte temprana de los amigos. Los libros rotos. Las mudanzas producto de la sangre. La sangre. Las manchas de la sangre. Que los demás noten que te afeitaste, que estás engordando, que ya hablas más. Que los demás aplauden un corte de cabello, una ducha, doce quincenas seguidas en un empleo. Los demás en la misma estatura. Los demás son una ronda de cervezas.

Volví a despertar pasando los veinte años en esta ciudad de humo, capital de un país ajeno, calco de un mundo de mierda. Lo peor de mi ácida borrachera ha sido esta resaca histórica: hoy yo no recibiría un tiro por nadie, hoy dejo mi pecho en casa para no teñirlo de rojo. Y cuando vienen en masa recriminando mi epifanía apátrida les digo que si me quedo es porque leo, que yo no soy de aquí: me tiñe una mudanza.

Veintiún líneas me siguen recordando esa breve victoria. La lucidez tatuada me desvió la ruta al manicomio. Yo caminé hacia mi propio desvario: no quiero balbucear sin mis linternas. [Pronombre]. Sustantivo. Adjetivo. [Artículo] [Conjunción] Verbo. Adverbio. Preposición. Juego ilógico. Carga métrica. La poesía es poner a delirar el lenguaje, estirarlo, desgarrarlo, sacarlo de quicio. La voz, entonces, puede contagiarse de lenguaje: volverse objeto, no sujeto. Veintiún años y sentir que yo no seré como los de palabra lúcida, aunque mañana la voz incinerada nos despertara temprano, para que así cantara hacia otros ojos, como los pájaros precursados, porque llega la edad de las interjecciones: episodios que sólo pueden devolverse con un grito: Ey! ya no excuses en tus muertes / Ey! ya volverás a mí. // Cuando el amor se va, / no lo esperés / andate y mata un gil. / Cuando el amor esté, / aunque no esté / me está mirando a mí. *

Tengo desocupado el brazo armado. Desanimado. Como la razón. Tengo desarmado el ánima. Desbrazado. Ann Darrow ya no puede tapar sus tetas. Tampoco las exhibe.  Como la historia. Tengo la lengua quemada. Ácida. Como la poesía. Tengo atención, concentración, abulia. Como los demás. Así llega la edad de las interjecciones, episodios que sólo pueden devolverse con un grito. No me mires desde el puente. Ey! King Kong estuvo aquí.

————————

[21] “Rezuma el río / Aceite y brea / Zarandea las lanchas / El flujo cambiante / De la marea / Velas rojas / Anchas / A sotavento, meciendo la pesada verga. / Lanchas que arrastran / Troncos a la deriva / Rumbo a Greenwich / Más allá de la Isla de los Perros. /                     Weialala leia /                    Wallala leialala”.   T.S. Eliot. La tierra baldía (1922)

*Ey! ey ey! / no me mires desde el puente / Ey! ya volverás a mí. / Ey! nuestro amor es diferente, / ey! ya volverás aquí. // Cuando el amor se va, / viene King Kong / te rescata y sos free. // Cuando el amor está, / y lo mirás / Bailas y te reís. // Ey! ya no excuses en tus muertes / Ey! ya volverás a mí. // Cuando el amor se va, / no lo esperés / andate y mata un gil. / Cuando el amor esté, / aunque no esté / me está mirando a mí”. “La rehén o la novia”. Charly García. Track 4 (02:39). Kill gil (2007).


Para ver los videos referenciales que complementan a los poemas del proyecto PAISAJENO, haga click en el título del poema. Para verlos todos, haga click aquí o acá.

Clinch [manifiesto brevísimo]

“Trying hard now/ it’s so hard now/ trying hard now. //
Getting strong now/ won’t be long now/ getting strong now. //
Gonna fly now/ flying high now/ gonna fly, fly, fly…”
Rocky OST

La breve presentación que preparé para hoy 17/11/2011 a propósito de La más fiera de las bestias, novela de Lucas García, empezaba con el “Are you talking to me?” de Taxi Driver como divertimento, como punto de partida. Lo escogí porque sabía que hoy íbamos a hablar de violencia y esa escena de Taxi Driver, con Robert De Niro delante del espejo hablándole a su Mr. Hyde posible, me parece una de las más hermosas alegorías que el cine ha hecho de la violencia como pulsión, como posibilidad y como fantasía. Eso y Toro Salvaje. Pero hasta en Toro Salvaje la violencia tiene sus reglas.

“Soy invencible: esposé a un trueno, metí a la cárcel un rayo, asesiné a una roca, mandé al hospital un ladrillo”. La frase es de Muhammad Alí. “Odiaba a Alí, por fanfarrón. Me costó tiempo entender que él hacía eso era porque tenía miedo. Se hablaba a sí mismo para darse ánimo”. La frase es de Floyd Patterson. “Cuando te noquean con un buen golpe no sientes dolor. Flotas. Es como si estuvieras borracho. Sientes que quieres a todo el mundo”. Otra frase de Floyd Patterson.

A mí me gusta el boxeo. El buen boxeo. El boxeo espectacular a doce asaltos. El boxeo que lo deja a uno hablando de boxeo hasta horas después de la pelea. El boxeo y su absurda belleza. El boxeo como placebo, como sustituto de la guerra, como sublimación de la falta futbolística. El boxeo Soriano. El boxeo Cortázar. El boxeo Hemingway. Sí: a mí me gustan la literatura y el boxeo.

En el boxeo que me gusta, un Campeón Mundial debe ser un animal noble, porque creo que un Campeón Mundial debe ser el más eficaz proveedor de violencia. Técnica e instinto a la vez. El automatismo convertido en supervivencia y arte del reflejo. Por eso lo que sucedió el pasado fin de semana me incomoda: un trono está ocupado por un impostor.

“Cuando suena la campana para comenzar el round, te quedas solo… y ni el banquito te dejan”. La frase es de Óscar Bonavena. “Boxeo para ganarme la vida pero jamás hablo mal de mis rivales: se ve muy maluco que un pobre escupa a otro pobre”. La frase es de Enrique Higgins. “Es duro ser negro. ¿Has sido negro alguna vez? Yo fui negro… cuando era pobre”. La frase es de Larry Holmes.

No puedo permitirme el clinch de hablar de violencia y de literatura con ustedes, mientras el alma de Ernest Hemingway pena porque Pacquiao ostenta un cinturón que, más que un campeonato, representa a una franquicia. Y la violencia no es franquiciable. No en el boxeo. No en la literatura.

En honor al boxeo, a Hemingway y a Lucas García, hoy hablaré de violencia, pero con Juan Manuel Márquez como único monarca. Su uppercut de izquierda y la recta de derecha son las joyas de la corona.

Pero a lo que vamos: “La gente no soporta a los charlatanes, pero siempre los escucha”, decía Muhammad Alí. Nos vemos hoy a las siete en Alejandría I.

NOTA: las frases de boxeadores fueron extraídas de http://prodavinci.com/2010/11/24/artes/de-puno-y-letra/

Hoy, 11/11/11 el poema “Once”

ONCE

Apariciones. Surge el quinto guarismo indivisible, la cifra que se apunta después de la traición. Como en un ensanchamiento de espejos, está el uno calcándose en la imposibilidad de los relojes. Agustino blasón del pecado. El jornal es una cifra que me persigue: once there was the double [0].

En las antípodas, la nada: un agujero, una boca. Debajo de mis pies, apenas el mito del magma. Ese calor era una fe, un pacto colectivo con los cortes transversales de mil lámi­nas de Ciencias de la Tierra. Virgen del Pilar. Ovomaltina caliente. Panqué once-once. Un juego, una temperatura ajena, un número repetido.

Caracas, 15 de octubre de 1979. Libreta empastada de 90 hojas. Una línea. Portada de cuadros escoceses. Nombre | Asignatura | Curso | Colegio. Los sobrevivientes [1] escrita en letra pálmer, en la última página, el día procastinado al superar una mitad del cuaderno (ser la primera de las hojas que sobraron el año pasado) y en-el-nombre-del-padre-del-hijo-del-espíritu-santo. Tedio beige. Timbre. Cuatro jumpers en la esquina más recón­dita del pasillo. Humo detrás de la imagen de Santa Teresita de Jesús que perdió la nariz de un pelotazo. Mística. Cómplice. Anósmica. Ruega por ellas: vi a un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo en forma corporal. No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos, que parece todos se abrasan. Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Éste me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas: al sacarle me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor que me hacía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor que no hay desear que se quite ni se contenta el alma con me­nos que Dios. No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento. Los días que duraba esto andaba como embobada, no quisiera ver ni hablar, sino abrasarme con mi pena, que para mí era mayor gloria, que cuantas hayan tomado lo criado [2]. Miente por ellas, Teresa: sálvame. Amén. Semana de Nuestra Señora del Pilar. Capilla. La primera tarde sin vacaciones se convierte en brazaletes de claveles. Doce claveles blancos en cada cordel anudado. Once en realidad. Once porque roban un clavelito blanco de cada círculo sin hacer y lo secan en me­dio de las páginas de un libro de química orgánica. Claveles blancos muertos manchan de mar­rón etanos, propanos, metanos, butanos. Suspiran con el carbono seco. Es el fin | de una comedia americana | un jardín, dos que se aman, | música para violín | luz de gas, el cielo es tan azul pin­tado, | la ciudad un decorado: vidrio, cartón y aserrín. | Ya sé, dirán, es ilusión | es como el primer amor. | Hollywood está desierta | tengo que volver al sur [3]. Todos los ventidós bancos de oscura madera tienen colgado en los extremos una coronita de los doce claveles blancos que son once. Nadie les regala flores. Cuatro santas-teresitas-de-jesús en jumpers se pintan bigotes en los ac­tos culturales y bajan las escaleras tomadas de la mano de cuatro nuestras-señoritas-del-pilar y celebran la hispanidad con un pasodoble ruido rancio. Nadie les regala flores: practican cír­culos de humo detrás de la mística anósmica y se aplauden. Una de ellas toca la guitarra y le mira los senos a las demás con dulce insistencia. Cuánto tiempo más | de paranoia y soledad. | Despertar así | es como herirse | con la propia destrucción. Es delgada y miope. Toca nuevas can­ciones argentinas con exquisita torpeza. Su papá es teniente y su hermana es sordomuda.

Tenía un ojo en blanco. Catarata turbia. ¿Y qué es lo que hay que hacer | para evitar enlo­quecer? | No pensar qué se es o qué se ha sido | y no volverlo a pensar jamás [4]. Su mamá murió antes de tenerla… minutos apenas. Nadie le regala flores. Murió al lunes siguiente, día de San Abercio [5]. Saltó de un onceavo piso. Las ramas de un jabillo no la dejaron estallar contra el suelo. Era buena en castellano y literatura: el año pasado explicó con su memo­ria enciclopédica soneto: ―Composición poética que consta de catorce versos endecasílabos [6] distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. En cada uno de los cuartetos riman, por regla general, el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, y en ambos deben ser unas mismas las consonancias…, dijo Laura. Todo eso lo dijo Laura y se /ka`jo/. Una vecina la vio caer con dos cachitos de madera clavados en los ojos, como dos delfines. En el Ama­zonas usan la leche de los jabillos para atontar a los peces. Tres santas-teresitas-de-jesús en la esquina más recóndita del pasillo. Humo detrás de la imagen que perdió la nariz de un pelotazo. Mística. Cómplice. Anósmica. No habrá acto cultural. Ruega por ella.

Fueron invisibles los retrasos. Las tallas españolas de la capilla colegial tienen las cuen­cas de los ojos llenas de vidrio. Las tallas son de Madrid, los ojos son italianos. Islas de vidrio. Muranos. Por eso sientes que te persiguen a donde te muevas, mamá: van en­mendándote, enmiedándote. El miedo hace que nos callemos, que caigamos. Trémula, suenas acá dentro, mamá. En febrero fue el primero de los retrasos y nunca rezaste tan­to. Tres santas-teresitas-de-jesús y sólo dos hilitos de humo detrás de la imagen.

Arrostrarse.

El prodigio lo hizo la imagen de Santiago El Mayor, vigilándote: hacedor de rojos pi­lares. En ocasiones la sangre es un alivio. La plegaria no hacía sino inventar lluvias de jaspe: que bajaran, que bajaras, que bajara. Mi lágrima colorada de no-nacido: estaba llorando sangre, salvándome. Me gesté menstruado. Cuando lo notaron ya era tarde, estas manitos se veían hechas de hueso en la placa negra, como dos conchas de almejas. Santiago apóstol. Todo el miedo fue una bofetada y veinte santas-teresitas-de-jesús vueltas ventidós místicas cómplices y anósmicas.

1980. Pude nacer once, ocho días antes de la licuefacción de la sangre de San Genaro. En ocasiones la sangre es un milagro, el descenso de algún santo, de su mirada: ojos de vidrio fingen que comprenden escapularios de otro, ya olvidados. Soy torpezas de un milagro negado y hoy todos los descensos me sorprenden. Así me miden. Onces.

—————————————-

Paisajeno | mal de abismo | Once

[0] “También heredaste / la tierra consumida / la fidelidad hecha trizas / o algo semejante a ese misterio / cuando el horno está ardiendo / que no escapa a tu diálogo / a todo lo que has visto”. Esdras Parra. Este suelo secreto (1995).

[1] “Estamos ciegos de ver | cansados de tanto andar | estamos hartos de huir | en la ciudad. || Nunca tendremos raíz | nunca tendremos hogar | y sin embargo, ya ves, | somos de acá. || Vibramos como las campanas | como iglesias | que se acercan desde el sur, | como vestidos negros | que se quieren desvestir. || Yo siempre te he llevado | bajo mi bufanda azul | por las calles como Cristo a la cruz”. Serú Giran. Track 8 (03:51). La grasa de las capitales (1979).

[2] Santa Teresa de Jesús. Capítulo xxix. Vida de Santa Teresa (1559).

[3] “Canción de Hollywood”. Serú Giran. Track 9 (04:50). La grasa de las capitales (1979).

[4] “Paranoia y soledad”. Serú Giran. Track 5 (06:52). La grasa de las capitales (1979).

[5] “Mi nombre es Abercio. / Soy discípulo de un pastor casto que apacienta / su rebaño de ovejas por montes y llanuras […] / La fe me acompañó a todas partes y ella fue / la que me procuró para comida un pez muy grande y puro, / que pescó una virgen inmaculada. / Ella misma lo dio a comer enteramente a sus amigos; / ella, que tiene un vino delicioso / y lo ofrece mezclado con pan”. Jorge Sergio. Teorema de los sueños (1998).

[6] “Con / tra es / ta as / fi / xia / de / luz, / mal / de a / bis / mo”.

Paisajeno | mal de abismo | Once from Paisajeno on Vimeo.

Cabrujas: media hora de cordura

http://www.ivoox.com/jose-ignacio-cabrujas-sobre-bicentenario-natal-de_md_375127_1.mp3″

“varias figuras de su historia”. J.E. Pacheco

NO SÉ SI ESTO CALIFIQUE COMO POST, cuando su única intención es soltar un capricho al aire, motivado por el audio de José Ignacio Cabrujas que está encima de estas líneas. Lo conseguí por azar, en un servidor abandonado. Todo es rizoma. Este post no es el post, sino una reacción a otra de muchas articulaciones de sentido de José Ignacio Cabrujas que aún me sorprenden por sus potencias precursoras. Precursor es precursor.

Odio al Bolívar de la ficha enciclopédica, de la estatua ecuestre, del procerato decimonónico. Bolívar no es un ícono. Ya no. Ni siquiera lo dejan ser fetiche. Se ha vuelto algo tan absurdo e inútil como un deber patrio. Está disecado. Lo matamos en cada enunciado: la cita textual y descontextualizada se ha convertido en la escena del crimen. Hemos construido una doctrina filosófica con base en discursos de guerra y correspondencias abiertas por historiadores voyeuristas. Bolívar ya es entelequia: lo hemos masticado demasiado, nos queda demasiado lejos. Cada bando se lo pelea para sí: ya ni siquiera es el niño dueño del balón, sino la pelota. Nos despierta el ánimo escolar y eso es una nostalgia infértil.

Bolívar me fastidia. De tanto repetirlo es canción del verano, aserejé marcial. Todo en ese Bolívar es monumento, tasajo, pasapalo necrofílico. La naturaleza de la carne es podrirse, dar lugar al compost y devenir gramita, capimelao, mastranto… momificarla en la psique no es un asunto que se resuelva desenterrándola para luego sacarse el guayabo patrio con un mausoleo. Quizás por eso siempre preferí a Miranda, con ese hermoso gesto de permitirse el extravío de sus huesos y, así, desembarazarnos de ellos. Precursor es precursor.