http://www.ivoox.com/jose-ignacio-cabrujas-sobre-bicentenario-natal-de_md_375127_1.mp3″

“varias figuras de su historia”. J.E. Pacheco

NO SÉ SI ESTO CALIFIQUE COMO POST, cuando su única intención es soltar un capricho al aire, motivado por el audio de José Ignacio Cabrujas que está encima de estas líneas. Lo conseguí por azar, en un servidor abandonado. Todo es rizoma. Este post no es el post, sino una reacción a otra de muchas articulaciones de sentido de José Ignacio Cabrujas que aún me sorprenden por sus potencias precursoras. Precursor es precursor.

Odio al Bolívar de la ficha enciclopédica, de la estatua ecuestre, del procerato decimonónico. Bolívar no es un ícono. Ya no. Ni siquiera lo dejan ser fetiche. Se ha vuelto algo tan absurdo e inútil como un deber patrio. Está disecado. Lo matamos en cada enunciado: la cita textual y descontextualizada se ha convertido en la escena del crimen. Hemos construido una doctrina filosófica con base en discursos de guerra y correspondencias abiertas por historiadores voyeuristas. Bolívar ya es entelequia: lo hemos masticado demasiado, nos queda demasiado lejos. Cada bando se lo pelea para sí: ya ni siquiera es el niño dueño del balón, sino la pelota. Nos despierta el ánimo escolar y eso es una nostalgia infértil.

Bolívar me fastidia. De tanto repetirlo es canción del verano, aserejé marcial. Todo en ese Bolívar es monumento, tasajo, pasapalo necrofílico. La naturaleza de la carne es podrirse, dar lugar al compost y devenir gramita, capimelao, mastranto… momificarla en la psique no es un asunto que se resuelva desenterrándola para luego sacarse el guayabo patrio con un mausoleo. Quizás por eso siempre preferí a Miranda, con ese hermoso gesto de permitirse el extravío de sus huesos y, así, desembarazarnos de ellos. Precursor es precursor.

Anuncios

4 comentarios en “Cabrujas: media hora de cordura

  1. Este es un discurso temporal que no es temporal, de un genio que sí ES un genio. Cabrujas, ¿no te animas a echarnos una visitica, chico? Gracias por compartir esta joya, Don McKey.

  2. Vaya un fragmento de un discurso de Andrés Eloy Blanco de 1940 para aportar algo a toda esta comedia bolivariana:

    “Se ha citado mucho a Bolívar; pero Bolívar sirve para todo… A Bolívar no se puede citar sino con cuidado… Bolívar sirve para justificar un acto de represión. El Bolívar de 1828, llevando al arzobispo de Bogotá como miembro del Consejo de Estado, es un dictador en pleno ejercicio de la dictadura; y el Bolívar de 1830 ya no es sino el desprendimiento del creador amargado por la creación.
    Pero Bolívar es oceánico. Es el árbol: el que quiera una fruta para darle qué comer a alguien, allí está Bolívar frutal; el que quiera una estaca para darle golpes a un yangüés, allí está Bolívar con ramazones; el que quiera una cruz para clavar a alguien, allí tiene a Bolívar con sus ramas cruzadas; el que quiera una flor para adornar la frente de la patria, allí está Bolívar florecido, y el que quiera una sombra para esconderse y ocultar una trampa o disparar un perdigón sobre algún incauto pájaro electoral, allí está Bolívar frondoso”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s