El asunto DiCaprio

Pocas veces la cartelera le proporciona a un actor la posibilidad de explicar algunas cosas. En la oferta cinematográfica caraqueña está (en esta esquina) el joven Leo del Titanic (1997) de James Cameron en una versión 3D que sigue ayudando a que el artífice de la empalagosa Avatar (2009) hunda un poco más nuestro dinero; y al mismo tiempo (en la otra esquina) está el señor DiCaprio dirigido por Cilnt Eastwood y a cargo de la biopic de J. Edgar Hoover (2012).

Este ejercicio de doppelganger actoral pone en evidencia lo importante que es que un actor esté bien dirigido.

Al salir de ver la película sobre el fundador del FBI, recordé lo raritas que son las últimas películas de Tom Hanks, lo mucho que extrañaba al Steven Spielberg capaz de contar historias hasta 8 mm (2012) y lo buena que fue Catch me if you can (2002). Antes de ponerlo por escrito, usé la 2.0 y puse en tuíter que a DiCaprio sólo le faltaba estar en un film de Quentin Tarantino para tener su currículo a tope. Dos seguidores [@dark_swan y otro que no recuerdo] me hicieron llegar un hashtag que agradeceré enormemente: #DjangoUnchained

Ahora, desde esta mañana, me entero de que no sólo estamos esperando ese western de casting impresionante, sino también la nueva versión de El Gran Gatsby (2012), una adaptación de la joya de Fitzgerald, donde a DiCaprio le tocará hacer contraste con el virtuoso Robert Redford de 1974.

Al parecer, el asunto DiCaprio es con el pasado. La nostalgia siempre ennoblece a la ficción.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s